Los 5 básicos que te permitirán iniciar tu negocio de tazas personalizadas hoy mismo

¿Por qué son tan populares las tazas personalizadas?

La taza personalizada es el típico regalo al que recurrimos cuando queremos tener un detalle con un amigo o conocido, sin incurrir en un gasto demasiado elevado.

Es un obsequio original y muy apreciado, que se sale del habitual pañuelo, libro o colonia. Por otro lado, resulta mucho más económico y muestra a la persona que lo recibe, que has dedicado tiempo e imaginación en prepararlo.

En definitiva, es un clásico que no solo no pasa de moda, sino que está cada vez más solicitado.

Si estás valorando empezar un negocio de personalización de tazas, pero tienes miedo no poder afrontar la inversión, tenemos buenas noticias para ti: las tazas sublimadas son los objetos con más éxito, más rentables y con menos coste de iniciación que existen dentro del sector de los regalos personalizados.

Hoy te contamos las cinco cosas que necesitas para empezar ya mismo a diseñar y vender tus propias tazas personalizadas.

1.    Tazas para sublimar

La sublimación es una técnica de impresión por la cual la tinta pasa de estado sólido a gaseoso, sin pasar por el estado líquido. Explicado de forma sencilla: si tenemos un diseño impreso en papel, lo colocamos en contacto con una taza blanca y le aplicamos calor y presión, ese diseño se transferirá a la superficie de la taza por medio de la sublimación.

Para que esto suceda, tanto la tinta con la que hemos impreso el diseño, como el papel y la taza, tienen que ser especiales.

Y es que no todas las tazas son aptas para sublimación. Para que sean sublimables, deben estar recubiertas de un polímero especial de poliéster que será el que absorba la tinta desde el papel en el que está impreso el diseño.

Existen tazas de distintas calidades y precios, que podrás elegir en función del nivel de exigencia de cada proyecto. Para que puedas calcular tu margen, debes saber que el coste de una taza blanca de cerámica oscila entre 1,02€ y 1,30€, aproximadamente.

2.    Plancha para tazas

Si estás empezando y no tienes un gran volumen, puedes invertir en una plancha para tazas individuales. La inversión es menor que la de un horno, y te permitirá personalizar las tazas de una en una, de forma sencilla y en unos 15 minutos.

Aunque existen opciones más económicas en el mercado, una plancha de calidad ronda los 275-300€. Si quieres que te dure un mínimo de años y que el diseño se transfiera a la taza de forma homogénea, merece la pena invertir un poco más y evitarte quebraderos de cabeza.

Junto con la plancha necesitarás las resistencias o calentadores, que son las abrazaderas que sujetan y calientan la taza durante el proceso de sublimación. Vienen en diversas formas (cilíndrica, cónica) y tamaños y se suelen vender de forma independiente, aunque la plancha suele incluir la resistencia de tamaño estándar de 330 ml (11 onz). Su precio oscila entre los 45-75 €.

3.    Impresora de sublimación

Aparentemente son como cualquier impresora de sobremesa, pero son impresoras especiales que utilizan tintas capaces de pasar del estado sólido (o gel) a gaseoso a través del calor.

Existen dos tamaños: A4 y A3, pero para imprimir el diseño de las tazas con la A4 será más que suficiente. Puedes encontrar impresoras A4 de calidad por unos 500€.

4.    Papel de sublimación

Para sublimar no sirve cualquier papel. El papel de sublimación cuenta con un recubrimiento que lo vuelve anti-adherente; de esta manera no hay peligro de que se funda con la taza al aplicar el calor. Por otro lado, está tratado para que absorba poca tinta, de manera que esta se pueda transferir en su mayoría a la taza para que la imagen quede bien fijada.

Para conseguir la máxima calidad en la definición de la imagen, un buen papel de sublimación debe poder mantener los puntos de tinta próximos unos a otros y estos deben ser lo más pequeños posibles. También deben permitir un secado rápido.

Si quieres optimizar el gasto de papel, puedes imprimir hasta tres diseños en cada hoja, abaratando considerablemente los costes.

Un paquete de 100 hojas de papel de sublimación A4 cuesta aproximadamente 18€, lo que equivale a 0,06€ por taza.

5.    Cinta adhesiva termoestable

Para que el papel quede firmemente sujeto a la taza, antes de ponerlo en la plancha es necesario pegarlo con una cinta adhesiva resistente al calor. Este paso es importante, porque si el papel se moviera, o hubiera alguna pequeña bolsa de aire entre este y la taza, la imagen quedará borrosa.

Existen cintas de diversos anchos y su precio oscila los 4€.

Y eso es todo lo que necesitas

Como ves, no es nada complicado y por poco más de 800€ podrás empezar tu negocio de personalización de tazas.

¿Lo vas a seguir pensando?

Si tienes dudas, o necesitas que te asesoremos sobre qué impresora, plancha, tazas o papel elegir, no dudes en consultarnos en info@suministroskima.com o llamando al 946 745 172.